¿Qué es una cisterna? ¿Cómo funciona?

¿Qué es una cisterna? ¿Cómo funciona?

Una cisterna es un depósito de agua utilizado para captar, almacenar y reutilizar el agua de lluvia.

Por archshop 1 jul 2026

En el mundo de la construcción sostenible y del uso consciente de los recursos hídricos, un elemento clave que merece destaque es la cisterna. Una cisterna es un depósito de agua utilizado para captar, almacenar y reutilizar el agua de lluvia. Con el aumento de la conciencia ambiental, la cisterna se ha convertido en una solución cada vez más popular, tanto en residencias como en edificios comerciales. En este artículo, vamos a descubrir cómo este sistema inteligente y ecológicamente correcto contribuye a la conservación de los recursos hídricos, además de promover la sostenibilidad en la arquitectura. ¡Vamos allá!

¿Qué es una cisterna? ¿Cuál es su función?

Una cisterna es un elemento fundamental en la arquitectura y en el diseño urbano, desempeñando un papel esencial en el almacenamiento de agua. Esta estructura, que puede variar en tamaño y forma, tiene como principal función recolectar y almacenar agua de lluvia o de otras fuentes para su uso posterior.

En términos generales, una cisterna es un depósito subterráneo o sobre el suelo, construido con materiales duraderos e impermeables, como hormigón, hierro, polietileno o fibra de vidrio. Está diseñada para captar y almacenar el agua pluvial que cae en tejados, patios o áreas pavimentadas, permitiendo su aprovechamiento de forma sostenible. La funcionalidad de la cisterna abarca diversas áreas, desde la preservación de los recursos hídricos hasta el uso eficiente del agua en residencias, edificios comerciales y espacios públicos. Vamos a explorar algunas de las principales funciones de este sistema:

  • Captación de agua pluvial: La cisterna es responsable de recolectar el agua de lluvia que escurre de las superficies impermeables, como los tejados. Esta agua, que de otra forma se desperdiciaría, es dirigida a la cisterna a través de canaletas y tuberías.
  • Almacenamiento y conservación: El agua captada por la cisterna se almacena para su uso futuro. Este almacenamiento permite reducir la dependencia de fuentes convencionales de agua, como redes de abastecimiento público o pozos. Además, ayuda a conservar los recursos hídricos, especialmente en áreas con escasez de agua.
  • Uso no potable: El agua almacenada en la cisterna se utiliza generalmente para fines no potables, como riego de jardines, descargas de inodoros, limpieza de pisos y lavado de vehículos. Esto contribuye a reducir el consumo de agua potable y minimizar el impacto ambiental.
  • Prevención de inundaciones: En áreas urbanas, las cisternas desempeñan un papel importante en la gestión de aguas pluviales, evitando inundaciones y sobrecargas en el sistema de drenaje. Al captar y almacenar el agua de lluvia, disminuyen el volumen de agua que escurre rápidamente hacia las redes de alcantarillado y ríos.
  • Reducción de los costos de agua: El uso de cisternas para el aprovechamiento del agua pluvial puede resultar en un ahorro significativo en los costos de agua, principalmente en edificios comerciales y residenciales de gran tamaño. Esto ocurre porque el agua recolectada es gratuita y sustituye parte del consumo de agua potable, reflejándose en la reducción de las facturas de agua.

¿Cuál es la diferencia entre pozo y cisterna?

Un pozo es una perforación vertical realizada en el suelo hasta alcanzar una capa de agua subterránea. Esta capa se llama nivel freático y está compuesta por agua proveniente de lluvias e infiltraciones. Al perforar un pozo, el agua es bombeada a la superficie, permitiendo su uso. Por lo tanto, el agua del pozo proviene del nivel freático, que puede ser influenciado por las condiciones geológicas de la región.

Por otro lado, una cisterna es un depósito de agua construido en el suelo o sobre él, generalmente utilizando materiales como hormigón, fibra de vidrio o plástico. El agua almacenada en la cisterna es recolectada a partir de fuentes externas, como lluvia o abastecimiento público, y almacenada para uso futuro. La cisterna no tiene acceso directo al nivel freático y depende de la captación de agua por medio de sistemas de recolección y almacenamiento.

Por lo tanto, la principal diferencia entre un pozo y una cisterna es el origen del agua. Un pozo utiliza el nivel freático como fuente de agua subterránea, mientras que una cisterna almacena agua proveniente de otras fuentes, como lluvia o abastecimiento público. Ambas estructuras tienen sus usos y beneficios específicos, dependiendo de las necesidades de agua de una determinada área o propiedad.

Dos cisternas grandes y naranjas instaladas al lado de una casa con tejado, captando agua del canalón. Alrededor, césped y plantas.

¿Qué es la cisterna de una casa?

La cisterna de una casa es un depósito de agua diseñado específicamente para uso residencial. Desempeña un papel importante en el almacenamiento y la gestión del agua, garantizando el abastecimiento continuo incluso en situaciones de escasez o interrupciones en el suministro público. En su forma más básica, una cisterna residencial es un tanque o recipiente que puede instalarse sobre el suelo, enterrado en el suelo o incluso integrado en la estructura de la casa. Está construida con materiales duraderos e impermeables, como hormigón, polietileno o fibra de vidrio.

La cisterna residencial generalmente está conectada al sistema de captación de agua de lluvia, permitiendo la recolección directa del agua pluvial que cae en los tejados. Se utilizan canaletas y tuberías para dirigir el agua hacia la cisterna, donde se almacena para su uso posterior. La capacidad de la cisterna puede variar según las necesidades específicas de cada residencia. Generalmente pueden almacenar desde decenas hasta miles de litros de agua, proporcionando autonomía y reduciendo la dependencia de fuentes convencionales de abastecimiento.

El agua almacenada en la cisterna residencial puede ser utilizada para una variedad de finalidades no potables, como riego de jardines, lavado de ropa, limpieza doméstica y descargas de inodoros. Sin embargo, es importante resaltar que esta agua no es adecuada para el consumo humano directo, a menos que sea tratada y purificada adecuadamente.

¿Por qué tener una cisterna? La cisterna residencial ofrece beneficios significativos para los residentes. Además de proporcionar una fuente alternativa de agua, contribuye a la sostenibilidad ambiental, reduciendo el consumo de agua potable y aliviando la presión sobre los sistemas de abastecimiento públicos. Además, puede resultar en un ahorro financiero, ya que disminuye el uso de agua de la red pública, reflejándose en las facturas de agua. Las cisternas también son una excelente solución para hacer frente a la escasez de agua en lugares afectados por la sequía. El almacenamiento de agua puede ser utilizado posteriormente cuando sea necesario.

Cisterna y sostenibilidad

La búsqueda de prácticas más sostenibles en el campo de la arquitectura se ha convertido en una prioridad en los últimos años. A medida que aumenta la conciencia sobre los impactos ambientales de la construcción civil, los arquitectos y profesionales del sector han buscado soluciones innovadoras para minimizar estos efectos negativos. En este contexto, la cisterna se destaca como una tecnología que promueve la integración entre la arquitectura sostenible y el medio ambiente.

La relación entre la cisterna y la sostenibilidad va más allá del ahorro de recursos hídricos. Al adoptar esta tecnología, los proyectos arquitectónicos pueden reducir la cantidad de agua pluvial que se vierte en las redes de drenaje, minimizando problemas relacionados con inundaciones y la sobrecarga de los sistemas de alcantarillado. Esto contribuye al desarrollo de una ciudad más resiliente, capaz de lidiar de forma más eficiente con eventos climáticos extremos.

Además de los beneficios ambientales, la cisterna también tiene ventajas económicas. Al reducir el consumo de agua potable, los propietarios pueden disminuir sus gastos en la factura del agua, volviéndose más independientes de los servicios públicos. Además, en algunas regiones, es posible obtener incentivos fiscales y descuentos en la tarifa de agua para aquellos que invierten en sistemas de captación de agua de lluvia.

La arquitectura sostenible busca integrar soluciones como la cisterna de forma armónica en los proyectos, considerando factores como el clima, la topografía y las características del entorno. De esta forma, es posible crear edificaciones que se relacionen de forma consciente con el medio ambiente, promoviendo el uso racional de los recursos naturales y reduciendo los impactos ambientales.

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¿Qué es la arquitectura sostenible? Entiende el concepto

Es importante resaltar que la utilización de la cisterna como práctica sostenible debe ir acompañada de buenas prácticas de mantenimiento y tratamiento del agua. Es fundamental garantizar que el agua almacenada sea tratada adecuadamente, evitando riesgos para la salud. Además, la elección de materiales y sistemas constructivos que sean duraderos y de bajo impacto ambiental también es esencial para garantizar la eficiencia y la longevidad del sistema.

Pero entonces, ¿cómo funciona una cisterna? Un breve paso a paso

  • Captación del agua de lluvia: El primer paso para el funcionamiento de una cisterna es la captación del agua de lluvia. Esto se hace por medio de canaletas instaladas en el tejado de la residencia. Estas canaletas recogen el agua de lluvia y la dirigen hacia los tubos de bajada, que a su vez llevan el agua hasta la cisterna.
  • Filtro: Antes de entrar en la cisterna, el agua de lluvia pasa por un sistema de filtrado. El filtro tiene la función de retener hojas, detritos y otros materiales sólidos que puedan estar presentes en el agua recolectada. Esto ayuda a garantizar que el agua almacenada en la cisterna esté limpia y lista para su uso.
  • Almacenamiento: El agua filtrada es dirigida al interior de la cisterna, donde se almacena para su uso posterior. Las cisternas pueden estar hechas de diferentes materiales, como hormigón, polietileno o fibra de vidrio, y tienen capacidades variadas, dependiendo de las necesidades del usuario. Es importante que la cisterna esté diseñada de forma adecuada, con materiales resistentes e impermeables, para garantizar la durabilidad y la calidad del agua almacenada.
  • Bomba y sistema de presurización: Cuando es necesario utilizar el agua almacenada en la cisterna, se utiliza un sistema de bomba y presurización. La bomba extrae el agua de la cisterna y la presuriza, permitiendo que sea distribuida a los puntos de consumo, como grifos, duchas y descargas. Es importante que el sistema de presurización esté dimensionado correctamente para garantizar un flujo adecuado de agua en los puntos de uso.
  • Tratamiento y uso del agua: Antes de utilizar el agua almacenada en la cisterna, se recomienda realizar un tratamiento adecuado para garantizar la calidad y la seguridad. Esto puede implicar el uso de sistemas de filtrado adicionales, desinfección mediante cloro u otros métodos apropiados. El tratamiento del agua debe realizarse de acuerdo con las recomendaciones de los organismos competentes para evitar problemas de salud.
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